Con todo nuestro respeto hacia todas las personas e ideologías, las ideologías mantienen la memoria que se justifica a sí misma, y además, hay que tener en cuenta que ninguna es imparcial (actualmente) en sus discursos.
Hoy y siempre la Paz en el mundo se podrá conseguir cuando las ideologías no traten de imponer sus visiones del mundo, sino cuando se escuchen, respeten, y se amen para el bienestar común de la diversidad.
